VIAJES
19 de octubre de 2022

IBIZA es mucho más que fiesta

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Por todos es sabido que Ibiza es punto de encuentro para aquellos que quieren disfrutar de una buena fiesta con la música a tope e ir a morir después a sus playas de aguas cristalinas. Pero cierto es, que con el paso de los años la isla ha ido adaptándose a cada público ampliando su oferta turística.

Ahora puedes encontrar a los típicos hippies que siguen en la isla desde los 60 y 70 seguidos de nuevas generaciones más milenials (aunque les cueste reconocerlo) que buscan seguir sus mismos pasos, además de las estampidas de guiris ingleses ataviados con sus galas más estrambóticas festivaleras que llegan por millares con el único objetivo de beber, bailar e instagramear su experiencia en Ibiza.

Nuevos aires

Una, llamémosle nueva tendencia, desde hace unos años para acá es el agroturismo. Este busca apartarse de todo el ruido para conectar un poco más con la esencia de la isla, el silencio, los productos naturales de cercanía o el descanso. Evidentemente esto se paga, al igual que todo en Ibiza.

Recuerdo la primera vez que pisé la isla con 15 años, yo misma organicé un viaje de fin de curso alternativo al que ofrecía mi colegio de curas. Lógicamente no nos dejaron entrar en ningún club pero recuerdo ir paseando con mis amigas por el puerto antiguo y cómo nos abordaban los relaciones públicas ofreciéndonos entradas a discotecas y chupitos gratis hasta que entendían que éramos menores de edad. Aún tengo la imagen grabada de las pizarras con los precios de las entradas, en aquel momento y con la economía de una adolescente que estudiaba y de vez en cuando hacía de niñera, 25.000 pesetas me parecía una barbaridad por entrar a una fiesta. Así que nuestras noches se basaban en ir a la playa, hacer timbaladas y beber tequila mientras jugábamos a algún juego de cartas en la arena. Qué risas y qué desastre.

El caso es que durante esta última visita a la isla observé cuánto había cambiado la historia al ver los precios tanto de las entradas a clubs (80 euros no te los quita nadie) como de los platos en cualquier restaurante.

He visitado muchas veces la isla, pero esta vez lo hice en octubre. Pensé que sería un buen momento para descansar e imaginaba que ya no habría mucho turista, y en cierto modo o en ciertos lugares así fue. Pero la verdad es que la sensación que me llevé fue la de un cierre de temporada un tanto intermitente, es decir, la gente se aglutinaba en determinados momentos, días y sitios concretos, el resto del día parecía que la isla se iba vaciando.

No me liaré más, porque de lo que quiero hablarte en este artículo es sobre esos sitios que, aunque a veces parecen estar un poco escondidos merece la pena visitar, porque tanto su entorno como su filosofía y gastronomía van destinados a un público más exigente y que se enfoca más en un estilo de vida saludable (aunque ya sabemos que hay de todo en todas partes). 

En primer lugar tengo que hablarte del IMPRESCINDIBLE: Aubergine by Atzaró, un restaurante rural, que puedes ver arriba en las fotos, y que sigue el concepto Farm-to-table, “de la granja a la mesa” y que además utiliza productos e ingredientes de producción propia. 

Sus zumos estaban espectaculares. A pesar de estar frescos como las rosas (mi pareja y yo, aunque los zumos también), pude imaginarme a esa gente que viene de resaca resucitando después de beberse un Bloody Beetroot. Vamos, ese es sin duda el que me quitaría a mí todos los males. 

LOS PLATOS que pedimos (teniendo en cuenta que comemos buenas cantidades) fueron:

-Carpaccio de berenjenas asadas, tomates cherry, queso feta, granada, dátiles, pistachos y pesto de rúcula con pan naan. Este fue sin dudarlo el plato estrella para nosotrxs. 

Ensalada de kale, endivias, apio, pera, granada, col lombarda y aliño de dátiles y jengibre. Muy buena y fresca. 

Raviolis caseros de ricotta de búfala y espinacas con salsa de tomate, albahaca y pesto de rúcula con nueces y queso parmesano. Aquí he de decir que el ravioli estaba tan bueno que le sobraba toda la salsa de tomate que llevaba, demasiada en nuestra opinión. Quizás sirviéndola a parte el comensal podría degustar primero la pasta y después añadir salsa al gusto. 

-Boniato frito porque estaba todo tan bueno que aún nos entraba y queríamos probar algo más. 

Y de postre (siempre hay sitio para el postre)

-Tarta de queso “Aubergine by Atzaró” con mango y maracuyá. Desde luego diferente y buenísima, de hecho yo no habría dicho que era una tarta de queso. 

En fin, toda una experiencia, no solo por el ambiente y por la calidad de la comida sino por su gente y trato. Estamos deseando volver. 

Mi KASA (arriba)

Otro de los restaurantes a los que tuvimos que volver. Principalmente por ser vegetariano, creativo y multicultural gastronómicamente hablando, fue Mi kasa.

Sus noodles con red curry, pak choi, anacardos y cilantro fueron la razón de volver junto con sus edamame con jengibre por encima y limón fermentado. Tuvimos que repetir. 

Pero el resto no se quedó atrás. Volvimos con amigxs otro día y gracias a ello pudimos probar el roll vegano de pollo, servido con batata entre otros.

Lo único fue que al disfrutar tanto de la compañía y de la cena me olvidé de hasta sacar fotos. Cosa que a veces sigo agradeciendo.

He reservado este espacio (con foto grande aún a sabiendas que no la hice en formato vertical), para hacer la MENCIÓN ESPECIAL al restaurante italiano IMPREVISTO.

Tienes que saber que mi comida favorita es la PIZZA. He probado infinidad de ellas. Clásicas, gourmet, de masa fina, de masa gorda, con los bordes rellenos, redondas , cuadradas, dulces, saladas…y por esto me parece el plato más reconfortante y versátil que existe. 

De todas las pizzas que he probado (y siempre pido la de trufa), ESTA, repito ESTA, entró directa a mi TOP 5 de pizzas favoritas.  

LA TARTUFA

La masa es como la típica napolitana, ni de las finas finas ni de las gordas. Eso sí, sostiene lo que le pongas encima como la burrata de corazón cremoso que lleva en el centro. El resto, sabor trufa con astillas de avellanas, lascas de parmesano y albahaca que hace que estés pensando en volver tras el primer mordisco. 

También pedimos la pizza de la casa, la IMPREVISTO.

De verdad que las pizzas aquí son otra historia, y además el toque del limón rayado le da un punto buenísimo, pero es que yo me quedé prendada de la tartufa. 

Este lugar, pasará a ser el AMNESIA de las pizzerías en Ibiza.

Llegadxs a este punto, alguna decepción podía caer. Y es que me habían hablado tan bien de Can Salinas que desgraciadamente mis expectativas eran muy altas. 

Fuimos en busca de su famosa fideguá, que a lo mejor la de verduras pues no es tan famosa, pero nos llevamos un poco de chafón. Buena estaba pero yo le puse un 7 y mi pareja le puso un 6. La cosa es que al tratarse de verduras poca gente deja que la fideguá se quede más seca por miedo a que se queme la pasta, y al final se queda caldosa o en este caso un poco aceitosa. Lo que sí estaba impresionante de bueno era el babaganoush que ofrecían como entrante.

De la torrija poco puedo decir, soy una enamorada de ellas y esta no me movió nada por dentro, lo siento. 

Así que al final el rey de la fideguá seguirá estando en Valencia (para nosotrxs obviamente, pero eso te lo cuento en otro artículo). 

Otro de los restaurantes que nos sorprendió y que de hecho es el vegetariano por excelencia en Ibiza es el SIMBIOSIS.

 

Si bien es cierto que les faltaban varios platos en el menú por tema de distribuidores, su camarero Fede con toda la gracia y amabilidad nos ofreció unas croquetas de puerros, champiñones y calabacín en las que aún estamos pensando. 

 

Además eran cien por cien veganas y SIN GLUTÉN como muchos otros platos de su carta. 

 

La joya de la corona en este sitio fue bajo mi punto de vista la lasaña de verduras, toda formada por vegetales lo que la hace además de rica, ligera.

 

Todo esto hizo evidentemente que quisiéramos volver, porque además el lugar donde está ubicado, que es en pleno centro histórico de la isla y su decoración hacen del Simbiosis una terracita veraniega la mar de mona. 

Podría seguir con restaurantes y sitios de la isla pero creo que mejor lo dejamos para otro artículo pues en breve volveré a la isla y además de repetir en mis imprescindibles os mostraré otros nuevos descubrimientos. 

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